Lo bueno que tiene esta gente es que al final siempre se acaban retratando como lo que de verdad son, para que todos podamos verlo. Solo hay que darles tiempo y poner cerca un micrófono o una cámara. Tarde o temprano bajan la guardia y cae el velo de hipocresía y cinismo con el que tratan de embaucar a los incautos. Pero ellos son así, está en su naturaleza.
Por otra parte, quizá en este caso deberíamos ser un poco comprensivos, y es que tiene que ser duro pertenecer al PP valenciano: ¡les deben de faltar horas al día para dedicarse a destruir documentación comprometedora!
Magnífica foto de Vicent Bosh, censurada por la Generalitat Valenciana

1 comentario:
¡Excelente, excelente! Espero que esta sección bisturí tenga continuidad, porque está más que bien...
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